
Limpiando la casa descubrió las babas que brotaban de la pared del cuarto.
Era el ruido que oía por las noches en su cama
y no el hueso roto de su clavícula.
Su endodermo buscaba irse hecho lava por la pared mas sucia a esas horas...
Pensó en la bacteria que rodeaba sus dedos...
Puso "Querido" en el renglón incorrecto del diario
hasta que el moho lo desmayó.
Sus medias desaparecieron de su pie al otro día...
Unos puntos nerviosos aparecieron por la tarde,
vio blanco dentro de sí al plegar los párpados
y fue
a verse.
